30 de enero de 2011

Shhhh

El silencio lo envuelve todo hoy.
Sólo se atreve a plantarle cara el sonido de las gotas de lluvia al golpearlo todo a su paso en ese suicidio involuntario hacia el abismo de las aceras de la fría ciudad.
El sonido de algún que otro suspiro que se evapora en este ambiente, que huele a incienso, me recuerda que hay algo de vida por aquí, entonces cojo mis obligaciones en forma de papel y en unos segundos me encuentro viajando por los rincones de mi cabeza. "¡Mierda, otra vez!" y mi voz suena como la de un extraño, rompe el silencio en pequeños pedazos... echo una ojeada por la ventana y al volver de nuevo a la silla los pedacitos de silencio se han unido, y me invitan a abrazarme de nuevo.
Son tan fríos, tan amables, tan suaves... Es imposible negarse.
Es lo que hay, es lo que toca. Sin duda, lo que me corresponde.

Enciendo una vela, para que me haga compañía su calor y movimiento y cierro los ojos para intentar anclar la mente, para que deje de viajar... ¿Funcionará?


Shhhh...


3 comentarios:

Victoria Von Chocolat dijo...

Yes,You caaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan!!!

Este nuevo blog me guuuuusta mucho! :)
Muakas bonita!

Carlos dijo...

Qué bien escribes, Lore. Me ha encantado.

Saurlak de Lioncourt dijo...

Concéntrate, se puede anclar la mente. Pero no esperes que permanezca anclada mucho tiempo... mentes como las nuestras nunca paran a descansar!
Te sigo guapa =)